sábado, 5 de abril de 2014

El peligro que desaparezcan los almacenes de barrio.

Eran las 07:25 de la madrugada y yo figuraba estacionada en la universidad con mi mug rebosante de café haciendo gala de mi manía de escuchar noticias en la radio por la mañana (costumbre que heredé de mi papá desde el colegio y creo que ya no la logré erradicar). Con la mirada perdida en algún punto entre "no-estas-dormida" y "sueño-profundo-en-rem" algo de lo que hablaban llamó mi atención:

 ¿Por qué es tan importante que no desaparezcan los almacenes de barrio?

 Me quedé pensando... Si, claro que es una fuente de ingresos para muchas familias y no se puede negar como nos salvan el pellejo cuando se nos olvida algo y no queremos ir al supermercado colapsado de almas felices. Eso sin contar lo más importante y valorable: de alguna manera logran hacer que el barrio tenga corazón propio porque, así como las plazas, son un punto de interacción para los vecinos.
Recordé lo grande que me sentí cuando era pequeña la primera vez que me dejaron ir a comprar pan a solo una cuadra y media de mi casa y como varios vecinos me saludaron mientras esperábamos esas deliciosas marraquetas crujientes y tentadoramente calientitas invocantes de mantequilla. También recordé lo felices que estaban todos cuando escucharon que un mega supermercado abriría a cuadras de mi casa porque podrían encontrar artículos que el almacén no vendía. Realmente no supe qué pasó con ese almacén porque me cambié de casa. Hace unos meses pasé por mi antiguo barrio y ahí estaba mi viejo almacén. Lucía algo mas demacrado pero con su clientela fiel entre la multiplicidad de artículos en venta (desde detergentes, paltas, pan y hasta lápices! Así de completo!). Supe que había planes de construir un strip center con una de las dos cadenas de reemplaza-almacenes muy pronto y admiré que sus dueños, aún con un supermercado a dos cuadras, no hubiesen cerrado el lugar. Recuerden que aun no eran ni las 8 am y, sin mucha cafeína, mi cerebro sigue navegando entre martes y júpiter... Entonces ¡¿Por qué era tan importante que los almacenes no desaparecieran?! ¿Nadie nos salvaría de comprar todo en carritos con esas filas eternas caja tras caja? Otro sorbo de café. No se me había ocurrido pensar en el enfoque que escuché y tal vez por eso el motivo de compartir la reflexión:

 Los pequeños almacenes de barrio han ido desapareciendo y, en su reemplazo, tiendas como el Ok Market o el Big John aparecen en nuestras esquinas.
¿El peligro?: ¿Dónde esta la fruta fresca o las verduras sin procesar?

Me quedé petrificada. Inmediatamente mi cabeza pasó revisión mental a los productos en venta y de verdad que no logré recordar productos frescos. ¡Todo en bolsa! ¿Estaremos cayendo en ese horrible trance de considerar la rodaja de tomate y la hoja de lechuga del sandwich como ensalada? Ensaladas en platos preparados con un dressing capaz de matar a un hipertenso por la cantidad de sodio camuflado sin contar que tiene esas extra calorías que pensaste que evadirías al mascar solo pasto cual rumiante! De frutas ni idea...!!! ¿tendría que buscar en el sector de mermeladas? tal vez algún helado con trozos de frutas...¿no? Los comentaristas de la radio señalaron un estudio con el cual no logro dar aun sobre este tema. Son en estos momentos cuando pienso que me falta inteligencia, ¿saben? porque por mi cuenta no fui capaz de captar este pequeño gran detalle y bueno, también reconozco que jamás entro a esos lugares para comprar la lista de frutas y verduras de la semana sino para algo puntual que involucre entrar y salir (usualmente hielo o una bebida para el carrete del fin de semana). Sé de amigos que son asiduos a ir para comprar desayunos, almuerzos o cenas -por lo general viven solos y le tienen un miedo del terror a la cocina- y por supuesto es ahí donde esta carencia de productos frescos tiene relevancia; Si no están presentes, los clientes no los pueden elegir. De una u otra manera estos "reemplazantes" te invitan a comer productos procesados. Si no tengo posibilidades, no tengo libertad.  Si no tengo alternativas; no puedo elegir. El almacén de la esquina te sigue tentando entre las uvas y ese pedazo de zapallo siempre a medio cortar en algún estante usualmente cerca de la albahaca...¿ A que si?

 ¿Qué opinan ustedes al respecto? A mi me bajó la nostalgia.

jueves, 3 de abril de 2014

Esa temida palabra...!!!

Tengo mis ojos pequeños como una japonesa crespa que viene recién saliendo del sarcófago. Llegué a las 17:00 aproximadamente a casa y desperté a las 19:35 totalmente desorientada con un retazo de luz escurriéndose en el jardín (Si! pensé que había dormido una tonelada de horas y que estaba amaneciendo...casi grité como ardilla de la Era del Hielo que se le escapa la bellota!) Hablando de gritos, confieso que ha sido un comienzo de clases rudo! Volví a la universidad hace una semana reptando. Podría decir "caminando dignamente" pero yo sé que lucía tan mal como me veía... me sigue doliendo un pie de "historia de una maleta que se quiso caer en el metro y logró ser atrapada justo a tiempo" y las piernas cada vez que las estiro (merci Paris!!!).
 El horroroso cambio de horario me tiene adormilada cerca de las ocho de la noche y despierta a las 2 am y, durante mi desayuno, siempre quiero almorzar. Ok, si soy realmente honesta paso toda la mañana en la universidad repitiendo con ojos brillosos de caricatura japonesa "¿Ya vamos a almorzar?" a cuanto ser humano tengo a la redonda.

 He llegado solo a escuchar "Agara gara gara gara" en clases de matemáticas financieras y en costos de la industria hotelera. Entre cierro aun mas mis ojos leyendo nuevamente la última línea escrita y pienso que el "Agara gara gara gara" debería haber estado con mayúsculas porque realmente no entendí absolutamente nada. Intenté tomar notas de los ejercicios que revisaban en la pizarra pero el símil mas cercano a mi accionar sería probablemente el de un maya intentando tallar en la piedra los jeroglíficos en alguna pirámide perdida en Egipto. Nada de nada! Gracias a San-guchito estaba tan dormida post almuerzo que no me asusté, tampoco hiperventilé augurando mi futuro desastroso lleno de exámenes, condenada a un semestre oscuro y tétrico de escarmientos.¡No señor! Muy dignamente dejé el lápiz sobre mis intentos de tomar nota y  respiré profundo. No me mató el metro de París, no me van a matar unos jeroglíficos locos! Ya me pondré al día con este lío de números. Ya me pondré al día con volver a ser universitaria.

¿De qué tenía ganas de escribir hoy aparte de mi abrupta transición de horarios? De una palabra que nos duele a todas las mujeres y que probablemente nos aterroriza aun mas en la boca de un hombre. Esa palabra que es la versión crecida del "cuco"..."del hombre del saco" para nosotras. Que de solo escucharla se reprime un grito ahogado e inmediatamente piensas "no por favor, noooo!!!"

 ¿Ya saben cuál es?

¿No?

Seré valiente. La voy a decir en voz alta pero esto es como llamar a Don Sata frente a un espejo en la Noche de San Juan. Vamos! seré valiente y la diré:  DIETA.
Así es señores. Las mujeres tememos a esta palabrita porque es un monstruo encadenado a otros monstruos. No es solo estar gorditas (gorditas porque gorda duele mas cuando ridículamente es lo mismo) sino que cae de cajón el segundo monstruo de que te ves mal (elefante), el tercer monstruo de que la ropa no se ve tan bien en ti (prieta), el cuarto monstruo de que el futuro ex con el que estas saliendo te cambie por una modelito mas raquítica (flaca insípida) y para rematar, viene el quinto monstruo que es el peor de todos. Ese que te susurra suavemente al oído "¿Ves ese espectacular chocolate bitter al frente tuyo? (el muy condenado hace una pausa para que tu realmente veas el chocolate y respires su esencia magnífica disparando tus papilas gustativas) y prosigue "...Pues hoy no te lo podrás comer. Ni hoy, ni mañana, ni pasado!"

Da pena estar a dieta. Pero mas miserable aun me siento al estar a dieta en la universidad donde todo el edificio de gastronomía despierta el hambre en mi. No bastando mis horarios alterados de que al desayuno ya quiera almorzar, debo soportar estoicamente y sin bandera, no caer en tentación cuando todo huele a pan horneado, a galletas, a pizza y a cuanta cosa rica. A veces me pregunto si los gastrónomos tenemos un olfato mas desarrollado, ¿saben? porque he visto que un buen gastrónomo hambriento distingue hasta las notas de orégano fresco y romero en una preparación con su aroma levitando en el aire. Mi madre diría que todo se basa en el autocontrol pero es difícil tragarse solo el autocontrol, solo eso y nada mas cuando tienens todo para probar a solo una cuchara de distancia. Si me resigno a huir como alma que se la quiere llevar el diablo de el edificio y llego a mi super cafetería, me da toda la rabia del "¿Por qué la comida chatarra sale mas barata que un plato saludable?" ¿Alguien en verdad me puede explicar que tratamiento desconocido le hacen al puñado de lechuga que sale mas caro que la comida chatarra?!!! Realmente no entiendo que una hamburguesa con coca cola y empanaditas de queso te pueda salir mas barato que una ensalada. Seguro que es porque la lechuga la lavan cantando mantras por un coro premium de otro continente lleno de mandalas y luego pasan hoja por hoja por una máquina de última tecnología ionizadora para eliminar todo tipo de microorganismos.

JA!

Obviamente las autoridades del gobierno lanzan campañas para que la población aprenda a vivir sano y baje sus índices de obesidad. Convengamos es que tampoco lo hacen porque realmente se preocupen por nosotros, eh? Estas campañas no son de buena persona! Es porque un obeso tiene mayor necesidad de ocupar el sistema público de salud que una persona sin sobrepeso cuyo corazón, presión arterial, índices de azúcar, articulaciones, entre otros le funcionan perfect. El punto es que lanzan estas campañas cuando lo relevante es que de alguna manera logren que los restaurantes que venden comida saludable tengan precios definitivamente accesibles para sus clientes; Que comer saludable  salga mas barato que la comida chatarra ya sería, para gran parte de la población, un incentivo para dejar el completo de metro y medio. ¿Cómo nadie del gobierno se le ha ocurrido brindar una rebaja de impuestos a los restaurantes que se unan a un plan de platos mas sanos? Así  el restaurant como el cliente tendrían un incentivo tanto para vender estos platos como para comprarlos. ¿Es tan disparatado y aberrante lo que pienso?

¿Por qué los gastrónomos no unimos fuerzas con el gobierno y nos enfocamos en buscar desde la cocina y desde los precios de venta estímulos que tienten a los consumidores a comer mejor y mas saludable?


En fin. En eso divago mientras tomo un café... dejaré para otra ocasión la crisis que provoca en las mujeres la ropa asiática porque unos jeans de ellos talla 40 no entran en las caderas de la mujer latina. Da igual cuanto roguemos para que ese pantalón entre; ni estando un mes a agua nos quedarían bien pero bueno... ese es tema para dejar el café y partir las piscolas. Es que en verdad no se imaginan el drama que tenemos las mujeres cuando en una tienda eres 42, en otra 40, en una asiática simplemente no te cabe nada y en otras  tiendas cuyos maniquíes son mas rellenitos que las vendedoras, te miran de arriba a bajo como diciendo "Ja! tu crees de verdad que algo de elite que vendemos nosotros te quedará?" Surge inmediatamente la seguidilla de preguntas "¿Subí de peso?, "¿Baje de peso?" "¿Quién soy?" jajaja!

Prefiero pensar que no estoy a dieta. Opto por pensar que estoy comiendo sano... Así no siento esa horrorosa ansiedad que emerge cuando sabes que estas a dieta. Mala mezcla el tener hambre y sueño pero bueno, ya volveré a la rutina de nuevo y se regularizará todo (Solo por su seguridad si me ve mal genio corra en dirección opuesta). Lo cual me lleva directamente a algo que dejé en el tintero cuando comencé a ahondar en esto: Si hay algo a lo que he aprendido a temer mas que una mujer a dieta, es a temer a un hombre a dieta! Con todo respeto a los machos alfa que me puedan estar leyendo ¡¡¡Si que andan odiosos cuando no comen!!! Debe ser porque a las mujeres pasamos de dieta en dieta desde prácticamente toda la adolescencia y los chicos rara vez sufren por estas conductas detestables de exclusión de alimentos.

Creo que voy por otro café. Buenas noches terrícolas! Beijos!

viernes, 21 de marzo de 2014

Día 86!

Ya es de día en Barcelona y lo que partió como un simple sueño, un "¿y por qué no lo intento?" casi acaba. De vuelta en España tras haber recorrido Paris y Holanda con su emblemática Amsterdam y si adorable Appingedam creo que estoy con el corazón lleno. No me hace falta sacar una calculadora para ver el saldo positivo. Tengo mis papeles de práctica cumplida y ahora solo debo esperar que la universidad la apruebe lo que realmente me tiene feliz! Solo he tenido 16 días de vacaciones este verano que para mi fue invierno de calcetines muy gruesos y no sacarme la parka que a estas alturas ya parece uniforme jaja! Recorrí junto a Aly arrastrando dos maletas odiosas, tratando de llegar a un consenso entre museos y mercados porque soy honesta: prefiero depilarme con cera hirviendo antes de pasar todo un día metida en museos. Necesito aire! Ver la arquitectura del lugar! Mirar qué hace la gente, qué comen y parece que a Aly ya no le parece tan raro que quiera travesar una calle para solo pegarme en la vitrina de una pastelería.  Ojala pudiera describir las bellas preparaciones que he visto! Transmitirles el aroma o el sonido maravilloso de un buen baguette! He probado casi todo lo que mi estómago a soportado excepto por unas anguilas ahumadas holandesas que me ganaron. Me siento afortunada y llena de ideas para experimentar.
Tal vez partí tarde con este mundo y espero que Anthony Bourdain se equivoque conmigo al decir en uno de sus libros, que después de los 30 ya no es buena idea estudiar gastronomía. Es un temor que siempre he tenido como una sombra en mi cabeza. Un muy buen profesor me dijo alguna vez, a raíz de que me quedaba horas extras en taller de restaurant,  que no debía preocuparme por la edad porque un cocinero se pesa por sus habilidades, no por el carnet. Él entró a gastronomía tras otra carrera pero puede que el sea la excepción en este mundo de fogones y yo la regla que menciona Bourdain, no? Solo el tiempo me dira el puerto de arribo y por lo pronto, solo me queda hacer lo posible para tener el viento a mi favor.
Asi que aquí, entre mis nuevos libros en una cama que se cree cama, pienso en el siguiente desafío...  Ya saben, algo que me de murciélagos en el estómago. Llegó el momento de volver a soñar.

Al menos soñar aun no cuesta nada y es la mejor semilla que conozco para emprender algo.

Con tanto movimientos en estas mini vacaciones he dejado de contar algunas anécdotas que me han pasado. Bueno, mas bien son chascarros de frentón. De ida a Madrid tomé un tren de alta velocidad y obvio que se me ocurrió ir al baño. Me paro frente a la puerta y veo botones. "Ok...! Si aprieto todos alguno abrirá la puerta" pensé mientras entre cerraba los ojos con gesto de meditación profunda. Nadie por la derecha, nadie por la izquierda y apreté! Logré ingresar y estaba sentadita feliz jactándome de mi gran logro cuando veo que la gran puerta comienza a abrirse y aparece un tipo que observaba fijamente como yo intentaba por todos los medios alcanzar el panel de comandos para volver a cerrarla. Yo con mi trasero al aire!!! Una señora que iba pasando ve horrorizada la escena y se acerca por fuera a apretar también los botones. Yo asumí que, por ser electica la puerta se pondría seguro automático. Ya sé que no es así.
París fue una maldición con maletas. Creo que pagué todos mis pecados en la tierra tratando el primer dia de llegar al hotel. "Centrico y bien ubicado" decia cuando tomamos la reserva. Céntrico las pelotas!!! Quedaba como a ocho cuadras del metro mas cercano y cuando el metro se digno a escupirnos hacia su salida, ya era de noche  y el buen  barrio no tenía pinta de tal. Perdidas caminando con los muertos solo quería que mi celular tuviese wi-fi para poder conectar el gps. Obviamente tardamos casi una hora y algo en arribar a nuestro hotel 3 estrellas que resultó un tres cucarachas! Abrimos la puerta y un aroma delicioso a baño nos dejó sin aliento. Y el baño...Dios! Era tan pero tan pequeño que  que no podía sentarme en el water si no hacia peripecias para entrar de costado ya que el lavamanos casi ocupaba todo el espacio! No pasamos mucho tiempo en la habitación de Paris si eso era un tres estrellas yo soy rubia natural bailarina de can can!

Nos perdimos también en Amsterdam buscando una iglesia secreta que estaba en un ático y llegamos al barrio rojo al anochecer. No me gustó. Mucha gente extraña, mujeres en vitrinas a medio vestir como viles artículos de mercancía. Me chocó. Quizás mi mentalidad es mas retrograda en este tema pero verlas ahi me hizo pensar que no me gustaría ver a nadie ahí ante una oleada de turistas babeantes. Ya de noche tratamos.de dar con la calleja que saliera a nustro hotel con el tatuaje de turista en la frente. Amsterdam fue todo un aterrizaje forzoso tras Appingedam.

En Paris quisimos ir al Sacre Coeur y nos dijeron que estaba la opción de subir los 300 escalones o subir en un teleferico o algo asi. Tras Toledo, las piernas no nos daban mas y partimos buscando el teleferico entre callecitas empinadas. "Dónde está el teleferico endemoniado? Nunca lo vimos! Llegamos a la puerta del Sacre Coeur con la lengua afuera y vimos el teleferico abajo. No sabia si reir o llorar con el corazón saltando en mi garganta!

En Paris tambien decidimos beber algo en el barrio latino tras un día de caminata.
-Aly, no te gires pero hay un tipo afroamericano mirandonos fijamente hace un buen rato.
No. No lo mires!!! Esta tres mesas mas alla y ni pestañea. Me tiene neura.
En eso llega la camarera y en su frances-ingles nos indica que sujeto en cuestión nos quiere invitar una copa. Nos negamos lo mas educadamente posible y en tres minutos ya habiamos salido cual flechas de ahi. Ya habiamos escuchado historias de turistas que les ponian algo en la copa. Y no me gusta ser un blanco de 1.74 metros!

Aunque a veces partimos caminando en dirección contraria logramos volver a re interpretar los mapas. Inclusive logre parlotear en frances u creo que me di a entender. Mi profesor de inglés estaria orgulloso de todo lo que he hablado en holanda. Realmente he desempolvado mi diccionario mental de inglés jaja! Bueno ya es tarde y parto la visita a la Sagrada Familia cuando hoy inicia pficialmente la.primavera. A ver que cosas nuevas aprendo hoy.
Que tengan un mega día!!!!

jueves, 27 de febrero de 2014

Día 63!

Acabo de prender la estufa para ver si espanto el frío que me traje de mi caminata nocturna tras un día de mirar y mirar en la cocina. Mi mano va curando lento. Me han puesto una férula para inmovilizarla porque parece que mi cabeza no tiene conciencia y yo muevo la mano vendada en la cocina cuando puedo ayudar en algo. Me queda tan poquito aca que siento que no puedo desaprovechar un minuto. Sería mas simple estar  acostada en la cama leyendo un libro pero en los fogones pasa lo entretenido. Y hoy vi al chef preparando unos pasteles y me quedé ahí apuntando mentalmente sus procedimientos. Comparando porque muchas cosas me las enseñaron diferente y  él, de otra manera llega al mismo resultado. Como dicen aca: Flipé!   Lo pasé bien entre risas, pensando en como un profesor me daría con un cucharón si preparaba una mousse asi pero bah! Si le funciona al chef me debería funcionar a mi, no? Claro que el lleva años en esto asi que asumo que como a la tercera vez que lo intente me quedará perfect!

Supongo que seguiré de baja por esta semana por lo que mi rutina parte a las 10 en curaciones, llego a almorzar a las 11:30 y de ahí de preguntona en la cocina. Agradezco enormemente que de momento me permitan cuidar mi herida y ruego al cielo que no me quede una gran cicatriz de esto. A veces los miro trabajar y siento que no sé nada... que me falta tanto...! Pienso en lo que podría hacer con lo aprendido alla en casa. Insólitamente, yo quería trabajar en el área de pastelería porque es  lo que mas me gusta y el destino quizo que aprendiera muchas mas cosas de otras áreas. Creo que no me expliqué bien; si me hubiesen preguntado en un principio dónde quería trabajar, yo hubiese pedido solo pastelería porque es finalmente lo que me apasiona. Ahora hasta se hacer mezclas de setas para canelones y confieso que puedo pasar horas armándolos sin problemas...como si estuviera decorando cupcakes!

He crecido. He viajado sola. Me he perdido y he encontrado el camino (sin luz, sin cartel y en una carretera rural con el diablo lanzando lluvia y viento jajaja!) Si el de Arriba quiere y don Sata me ignora, podré seguir aprendiendo. No sé dónde; ignoro que hilo se esta trenzando en mi destino en estos momentos pero espero que cada vuelta me  haga mas fuerte, tener la lucidez para aprovechar el momento y tener la entereza para no flaquear. Me costó casi un mes aclimatarme y para mi no fueron fáciles las primeras semanas. Si a ello le sumo dormir mal andaba idiota y llorona. Sentía que no sabía preparar nada de lo que me pedían y que no tenía una red de apoyo al llegar a casa porque no había casa. Solo un cuarto frío y mis maletas. Dormía a saltos por la noche pensando que no sonaría la alarma y cuando sonaba, yo no había pegado los ojos. Valió la pena? Claro que si! Pero yo tengo mi ritmo para acoplarme y ahora que ya siento que entiendo como va todo, que ya no me pierdo taaaaanto en las cámaraa, debo partir. Creo que ya me esta dando pena pensar en ello, saben? Ya me acostumbré a mi rutina, a los chicos acá que me hacen reir y gruñir...hasta le tengo ya cariño al clima de locos que cambia constantemente. Quizás me esta afectando la tramontana también y por eso he cambiado. Puede ser, no?  Quizás me ha contagiado su locura.

martes, 18 de febrero de 2014

Día 54!

Con mi toalla en la cabeza, recién salida de la ducha siempre me siento renovada. Me duelen los pies de una manera indescriptible porque nuevamente partí prendiendo el horno a las 06:50 y salí de la cocina casi a las 21:00. Mi turno acaba a las 17:00 pero es después de que acaba, cuando siento que efectivamente parte mi aprendizaje. Algunos pueden decir que estoy mal de cabeza por quedarme ahí haciendo horas extras pero vine para aprender y cuando ya no estoy con pedidos contra el reloj es que puedo infiltrarme en las preparaciones de los demás. Entonces mi lleno el mug de café con leche y empieza mi oleada de preguntas "Qué estas haciendo?" "Y qué lleva?, "¿Cuánto tiempo le das de cocción?" , ¿En qué te ayudo?" Y con eso ya logro que comiencen a develar todo lo que desconozco. Es un tiempo mio aunque parezca que no. Y Omar, que es un encanto,. me va explicando en su español-musulmán lo que va haciendo mientras yo muchas veces le revuelvo la olla, le corto alguna verdura  o simplemente lo observo. Aca todo es "al ojo", casi nada se pesa y el se rie de mi trauma de que se queman las cosas porque dejan.las ollas tranquilamente al fuego y parten a cenar o a hacer otra cosa y yo me quedo vigilando porque me da miedo que se queme. Aunque segun ellos no se quema, eh? "esta dorado crujiente" Se burlan de mi extraña manía de revolver ollas hasta que le conté a Omar que cuando era pequeña, se me ocurrió hacer manjar, me olvidé de los tarros al fuego y explotaron en mi cocina como cohetes. Cuando llegué a verlos descendìan alentamente desde el techo abiertos con una tira de manjar dentro. Se rió de buena gana de mi. A veces no le entiendo los ingredientes que me dice y san google nos ayuda para entendernos y ambos saltamos de alegría cuando logramos equiparar vocabulario. Es mi tiempo de investigar, de desentrañar sus secretos y cansada y todo, me siento plena en esos momentos.

Juan es otro que a eso de las 17:00 ya empieza a pensar en el aperitivo de la noche y comienza a sacar ingredientes con esa mirada que dice "estoy craneando alguna maldad que aun no quiero contar" y camina rápido de un lado a otro buscando los implementos necesarios. Y con Omar lo miramos mientras abre gavetas sabiendo que en algún punto contara su maldad y esperamos a que este lista con el tenedor en la mano muajaja! Quizás me falta televisión que quedarme un tiempo extra lo veo como un reality de cocina solo para mi. Y asi se me pasan las horas volando hasta que dan las 21:00 y lleno el guatero para ir a mi habitación ppr una ducha y un libro.  Me gusta mi rutina, siento que voy aprendiendo poco a poco aunque todos digan que ya vivo en la cocina. Lo he pensado... mas de un día he pensado traer mis cosas para aca jiji!

Que tengan un gran día!

domingo, 16 de febrero de 2014

Día 53!

Tenía que pasar. Siendo yo tenía que pasar aunque siempre asumí que sería en la escalera horrorosa que tenemos para salir de las habitaciones cuando esa luz con sensor no prende al descender y el último escalón engañosamente se pierde en la oscuridad... Pero debo ir por orden, no? Mi día partió a las 03:30 am cuando los otros chilenos se fueron a acostar y yo quedé con los ojos abiertos cual huevos fritos madrugadores. Mi garganta ardía en la vorágine punzante y maldecí para mis adentros mi oído agudo que no deja pasar ni un ruido. Odio que las paredes de nuestras habitaciones no topen con el techo porque los ruidos se escurren y yo me despierto casi todas las noches cuando  ellos se acuestan. Prendí la luz media idiota pensando que mi despertador sonaría en menos de tres horas y media mientras me tragaba un paracetamol. Retomé el segundo libro de la semana y lo siguiente que veo es la claridad filtrandose por la ventana. Me acurruco mas entre los cobertores para seguir durmiendo cuando una alarma interna me grita que yo debía haber salido de noche a preparar el buffet del desayuno! Me siento en la cama y miro la hora. Nueve y algo de la mañana... Mi única exclamación en ese momento fue "¡¡¡Juan!!!" Mi jefe en cuarto frío que en ese momento y por ser fin de semana a tope de clientes, tenía turno conmigo para alimentar a la horda de hobbits hambrientos. Se me aceleró el pulso a tal nivel que desperté de rebote en la cama cerca de las 5 am. Si señores..el resfrío este me tiene mal. Volví a colocar tres alarmas y me empiezo a quedar dormida cuando siento un estruendo espantoso! Desorientada logro llegar hasta la puerta pensando en un accidente, un terremoto, una explosión! hasta que atino a que el ruido se escucha en el techo y afuera. Bendita mi suerte! Unas pelotas blancas daban botes desde el cielo colisionando con todo lo que los humanos habíamos dejado sobre la tierra. La cabeza me daba vueltas, mi garganta pedía hielo y mi alma pedía mi cama y mi scaldasonno! No sé francamente cómo llegue reptando al trabajo hoy; supongo que el miedo a quedarme dormida pudo mas. La vorágine del desayuno transcurrió como solo los fines de semana son aca: no alcanzas a dejar algo preparado cuando ya se acabó y debes reponer mas. Once y media del día y miraba el plato de mi almuerzo forzandome comer y eso que estaba muy bueno! Ni tomé mi restante media hora para salir bajo el cielo y me senté derrotada en la silla de la oficina del chef cuando nuevamente volvía a llover. Si hay algo de lo cual tengo certeza aca es que, si llueve, los clientes ya no juegan golf, no salen a comer afuera y la hora de almuerzo se vuelve casi tan maratónica como el desayuno. Pues dicho y hecho comenzaron a llegar las comandas una tras otra y Juan me dejó sola en cuarto frío (yo con parka adentro, ja!) Y él corriendo con los otros chicos en cuarto caliente entre el baile de platos porque el Chef tenía fiesta (traducción al chileno: día libre) Llegó un punto en que mi cuerpo quedó ahi y mi cabeza se fue... sabía que estaba preparando las cosas pero era como si no estuviese ahí... No se bien como explicarlo. Autómata. A eso de las 16:00 cuando ya despachaba postres de la última mesa veo que Juan abre la cámara de preparados y comienza a sacar pilas y pilas de budineras, tapers y otras cosas que eran preparaciones para desechar. Me pidió por favor que me las llevara todas al área de lavado y me agacho por la primera budinera y me azota el primer latigazo en mi cabeza. Cada vez que me agachaba a retirar algo, mi resfrío contra atacaba mi eje de equilibrio hasta que le aullé que saliera de ahí, que ya no mas y siguieramos mañana. "Pero no ves lo limpio y bien que quedó?" -me dice con tono orgulloso mientras sonreía y por Dios que admiro ese gen ordenado que tiene este hombre! Deberían tener esta característica todos los cocineros!  trabaja rápido, bien y limpio. Ejemplo y modelo a seguir. Y claro que estaba genial su trabajo pero yo ya no quería mas yuppieeee!!! "Pero si no lo lavaras tu" - me dice algo contrariado parece que sin entender del todo mis súplicas para parar todo el proceso de orden. Y tenía razón: yo solo lo apoyaba recogiendo las cosas del piso con el azote en mi cabeza respectivo, eliminaba lo que contuviera el envase y llevaba a la zona de lavado. "Ya queda poco Clau" me dije parando unos segundos para sonar mi pequeña fábrica personal de mucosidad.. Entonces retomé la danza buscando otros envases, vacié el contenido en el basurero y los dejo en la zona de lavado cuando lo siguiente que sé es que me doy un fuerte golpe en el piso y voces  que intentan levantarme. Siempre terca, solo logré esgrimir un "dejenme aquí" porque aun veía estrellas y mi cabeza disparaba latigazos como desquiciada.. Resbalé con un estúpido pedazo de sepia que se debe haber caído de una tabla que fue llevada a la zona de lavados sin eliminar bien sus restos. Lo había hecho el otro chileno que también me despertó en la madrugada. Furia! No, no... respirar profundo. Furiiaaaaa!!!! No, no... Zen! Logré poner mis huesos en pie, me dieron hielo y una silla y al rato ya me di valor para partir a mi habitación pero solo me dio para salir al exterior del edificio y me quedé sentada en una banca magullada, cansada y constripada. Los accidentes suceden porque no los evitamos. Si hubiese estado mas en mis cinco sentidos quizás hubiese visto el trozo gominoso de sepia y lo hubiese esquivado. Si quien lo hizo hubiese limpiado bien la tabla tampoco hubiese caído al piso pero ya de nada me servía mucho dar vueltas al tema. Y estuve ahí hasta que se derritió el hielo en mi muñeca derecha y me autoconvencí de que mi cadera izquierda estaba tan bien como para bailar salsa! Mañana a ver como me levanto para ver si haré uso del seguro. No fue la traicionera escalera al fin y al cabo... Al final algunas cosas suceden en donde menos esperamos y por las razones mas locas posibles. Y ahora nuevamente escribo esto en la cama como si fuera un mail para copiar y pegar en el blog si es que me animo a ir hasta la zona de conexión. "En algún momento tendrás que ir al baño"- dice mi amigo imaginario malvado mientras ojea un mapa turístico sin mucho interés destilando su venéno usual.. Y diablos que tiene razón en ello! Estoy segura de que se reirá de mis lamentos al salir de la cama!!!

viernes, 14 de febrero de 2014

Día 51.

Deeperté por la mañana con la garganta inflamada justo pero justo en mi único día libre en la semana!!! Me asomé a la ventana mientras sopesaba el cielo medio nublado si salir o no salir. Mi amiga imaginaria responsable argumentó que un día de cama y guatero me cargaría de energías en tanto mi amigo imaginario autista contemplaba absorto los deditos de sus pies desde la cama. Sin embargo el malvado ya estaba con la mochila listo para salir de paseo. "Ya te quedan menos semanas y si no sales ahora, cuándo?" Y partí con mi paracetamol y mi primera carga de cafeína sin destino fijo. Como para salir de Peralada tengo que si o si tomar un bus hasta Figueres, lo dejé a la suerte de la olla: El primer bus que saliera hacia la playa sin importar el lugar, lo tomaría. Y la suerte quizo Roses! Arriba del bus expectante por divisar el mar mediterraneo pensaba en como es de diferente este San Valentín... a veces me pregunto si mi mundo esta tan llenito y mi cabeza tan atiborrada de letras que me son un gran obstáculo para andar con cualquiera. Miro a otras que estan con alguien por estar...para no estar sola pero extrañamente, a mi no me molesta estar single. No me siento menos, ni incompleta ni nada de esas razones que algunos dan cuando andan de parejas por estar... algo asi como una mitad de pomelo unida a una mitad de lima. Creo que la felicidad parte por casa; no espero encontrar a alguien para que me complete pero si me agradaría encontrar a alguien con quien caminar.Yen lo posible claro, que me haga reir mucho. Ya... no me digan que me busque a un comediante, eh? Pero creo que el sentido del humor es señal de inteligencia...de buenas conversaciones y de mas colores. Aca tienen otra fecha para el día de los enamorados que es en junio al parecer (quien me contó esto no estaba seguro de la fecha) y la tradición dice que el hombre regala una rosa a la mujer y ella le regala un libro. Yo preferiría el libro- pensé sopesando los regalos jaja! Roses es magnífica! Una playa deliciosa con un maravilloso sol que invocaba a primavera. Me dirigí al centro de informaciones por un mapa de la zona y quien me atendió muy amable había estado en Chile asi que fue un buen parloteo. Me fuí directo a unas ruinas griegas, visigodas y medievales donde me dieron puntadas de tanto sacar fotos. Luego a caminar por la orilla de la playa algo acalorada pprque la primera capa de ropa que llevaba bajo los jeans comenzó a sofocarme. Obviamente con mapa y todo me perdí en algunas calles pero aproveché de encontrar un buen bar-restaurant donde hacer una parada por sangría...Claro! Este es un blog de mi caminar gastronómico y creo que fue una muy buena.primera sangría pero tendré que confirmar mi opinión en otros bares! Cuando acabé de cenar unas nubes maliciosas ya taparon el sol y comenzó el frío. Dudé entre matar mi garganta o volver al hotel y me quedé con la segunda opción. Me traje al astro rey en la piel, la música de las olas y el aroma del mar con su color turquesa. Mi buen San valentín acabo repartiendo bombones en el hotel a todos los que hoy ppr la noche trabajan. Arranqué mas de una sonrisa y recibí toneladas de dobles besos :) Nota al lector: Separo mis ideas con doble espacio pero no se por qué misteriosa razón no se publica bien...en fin ¡Buenas noches ♡!