domingo, 21 de septiembre de 2014

Del 18 con té chai y la pala amiga.

Escucho las notas de Tempest de Deftones dejándome llevar como si pudiera, con mi solo deseo, invocar una tormenta. Me gustaría tener ese poder. No los aburriré con la ruma torcida de libros que tengo por leer para todos mis brillantes “pendientes” pero es que estaba con la nariz en medio de un aburrido libro de ahumados cuando “me empezaron a picar los dedos”; hace tiempo que no escribía. Mea culpa pero he debido cocinar bastante, gastar mis corneas en libros de fantasía hasta que se me cierran los ojos en la noche, cavar en mi jardín como conejo y estoy probando dejar mi mente en blanco quedándome quieta como una esfinge mientras reduce el calor de mi té con tal de mantener mi eje con todo el movimiento del último tiempo. Y es que percibo que tantas cosas han cambiado a mi alrededor que la única forma que tengo a veces de asimilar el conjunto de todo esto es drenándome por alguna de las vías mencionadas.


No sé. Tal vez sea la primavera que me sorprendo a mi misma haciendo cosas inusuales. Poco después de mi cumpleaños me desperté un día mirando mis libros con un solo pensamiento en la cabeza “Y qué harás con ellos, con todas tus cosas cuando viajes?” Me sorprendió la frecuencia de mi cabeza. ¿Qué haré con todas mis cosas… si no es un viaje, cuando parta? Para qué esforzarme tanto en tener esto si no me podré llevar nada? Tal vez ni vuelva a viajar pero tener tan a carne viva que todo lo que me rodea, todo esto, es casi un lindo escenario prestado me dejó sentada con los ojos redondos entre las sábanas.  Aun no tomaba café  y, como primer pensamiento mañanero, me abofeteó con una fuerza despiadada.

... Entonces, ¿Qué quieres hacer?

 Nuevo hoyo en el jardín por la tarde para plantar la melisa.

 Al menos plantar ayuda a las abejitas… a tener algo más de oxígeno en el mundo. Mis pertenencias materiales no aportan nada. A nadie. Ni a mí.

Sé que desde pequeño nos dicen que nada material se irá a la tumba con nosotros. Nada trascenderá pero de pronto ver en mi entorno tanta gente amargada que solo piensa en todo lo material (auto, casas, los últimos zapatos de la temporada…) y yo de pronto cuestionándome para qué estaba “acumulando” cosas. No sé bien como explicarlo pero fue como haber salido del agua y dar con ganas la primera bocanada de aire. Así que he gastado más dinero en plantas que en comprar otras cosas desde ese entonces. Ya que no puedo tener animalitos en casa seré la loca de las plantas.

Siento que voy cerrando un ciclo que se abrió cuando di el salto a gastronomía. Quizás es tal vez todo esto porque ya queda poco para que acabe. Me estoy liberando de una serie de cadenas que antes me tenían secuestrada y solo porque yo quise que así fuera. En un inicio fue la profesión que me intoxicaba que deseché, luego fue un círculo de personas de ese ámbito que no me reportaban ningún beneficio y que solo criticaban. Podé mis amistades. Me quedé con un puñado de ese tiempo que, si bien no veo tan seguido como desearía, me sacan sonrisas. Aun muchas veces por fb me aportan más de lo que seguramente ellos sospechan. Me miré con otros ojos.

Mis ojos.

No sé si es parte del crecimiento normal de un ser humano llegar a abrazarse a si mismo con tanta intensidad. Y como sé que probablemente no me casaré ni tendré hijos como la mayoría  es que me he puesto a crear una serie de planes en los que encajo a la perfección. Y no son más que míos. No cumplen con ningún estándar social, ni familiar ni siquiera cultural. Ya que siempre he sido un tornillo especial atornillaré donde quiera hacerlo. Y no es que critique lo tradicional. Creo que simplemente no encajo en ese molde. Y obvio que escribo la palabra “molde” y se me viene a la cabeza un aromático queque de clementinas que le irían de pelos a este té chai jajaja!

Mi cabeza siempre pensando en comida. Es un problema porque después de este 18 (y eso que siento que logré contenerme) mañana estaremos todos a agua. Hablando del 18, compré por ahí un maravillo té chai que me tiene en las nubes. Varios de ustedes saben de mi compulsiva adicción al té negro con jengibre fresco y miel. Tanto así que muchas veces en la universidad ando con todo el pack para afrontar el día. Del té chai claro que había escuchado pero lo asocio bastante a una moda de la cual me negué a ser parte, ¡hasta escuchar el nombre me da risa burlona!. Pero si hay algo con lo que siempre puedo contar aparte de mi estupidez, es mi infinita curiosidad. Llevaba meses escuchando a Vivi y Ale hablando de lo mucho que disfrutaban sus respectivos té chai en una aclamada cafetería y de pronto veo en un puestito artesanal a un tipo con pinta de hippie montañés barbudo vendiendo enormes bolsas de té de diferentes tipos. Un billete menos en mi billetera escuálida y el té se vino a casa para descansar en mi cocina.

Bueno volviendo al tema de esperar la lluvia con buenos pensamientos, estuve investigando sobre este brebaje y pues, con solo escuchar los ingredientes hasta el medio bobo capta que es mejor que un simple té en bolsita.

Foto extraída de http://www.cocinista.es


Clavo de Olor. Esta especia contiene fitonutrientes; contiene altas cantidades de manganeso, fibra dietética, ácidos grasos omega-3, vitamina C, vitamina K, calcio, potasio, magnesio, ácido fólico, fósforo y hierro. Entre sus beneficios encontramos que es un excelente analgésico natural aliviando eficazmente el dolor de cabeza; también es anti-inflamatorio, favorece a la digestión, la salud cardiovascular y fortalece al sistema respiratorio, además es anti-oxidante.

Cardamomo. El chai que no lleva cardamomo, no es chai. El cardamomo contiene proteína, agua, aceite esencial, almidón, ácidos grasos y mucha fibra. Contrarresta los efectos a la intolerancia al gluten. Es útil para problemas urinarios. Regula el metabolismo. Se recomienda a quienes sufren de artritis o diabetes. Expectorante, antiséptico y anticancerígeno. Favorece al sistema digestivo, las vías respiratorias y, además, es afrodisiaco.

Canela. Entre sus propiedades encontramos que regula los niveles de azúcar y de colesterol en el organismo. Tiene efectos antimicrobianos, alivia molestias digestivas, alivia infecciones de la boca, elimina las molestas del resfriado. También es un afrodisiaco natural. La canela es rica en vitamina A, magnesio, vitaminas del complejo B, zinc o flavonoides,

Jengibre. Este tubérculo es una joya que debemos aprovechar. Es muy rica en aminoácidos y minerales: aluminio, boro, cromo, cobalto, manganeso, fósforo, silicio, zinc. Aporta beneficios al aparato digestivo — esa antivomitivo, evita los mareos, auxiliar en el caso de úlceras, diarrea —; aparato circulatorio — previene enfermedades del corazón, circulatorias, heridas por congelación —; aparato respiratorio — contra síntomas de gripe, resfriado, sinusitis; combate al síndrome de fatiga crónica, el dolor por sus propiedades antiflamatorias y analgésicas; auxiliar en tratamiento de artritis, síndrome de túnel carpiano y dolor de muelas.

Encontré recetas que incluyen pimienta, nuez moscada, anís estrellado (el cual adoro con todo mi ser!), azafrán… también existen variantes respecto al té a utilizar pero al parecer el más común es té negro*** Me pueden corregir todos los que posean mejor información que la expuesta por fa! *** Como a mi me gustan casi todas las especias, a mi base de té chai artesanal que traía canela, anís estrellado, jengibre y cardamomo le agregué también pimienta roja (de la cual me enamoré a la fuerza en España con unos almíbares sublimes) y vainas de vainilla en trocitos. No me gusta mucho la versión con leche pero se los recomiendo absolutamente para estudiar o para mantenerse concentrados en algo. Y espero no ser hereje en este comentario si, recién servido, mientras lo dejan reposar agregan un trozo de cáscara de clementina ¡es una maravilla en el paladar! 

Así cumplí con mi break-pica-dedos y ya voy de vuelta al estudio con un mega tazón especiado a ver si logro dar pelea por una hora y media más.

Los quiero y gracias como siempre por leer y acompañarme aun en la distancia.

La frase del día de hoy: “No solo estamos donde debemos estar, sino que además estamos cuando tenemos que estar… ¡Somos incluso quienes tenemos que ser!”-  Robin Hobb.




sábado, 30 de agosto de 2014

Galletas Chewy de Nutella!!! [Receta]

¿Qué tan obstinada puedo llegar a ser? Pues... tendría el puntaje completo de todo tipo de escalas.

Hace días que llevaba pensando en unas galletas de nutella. Si! esa mágica y deliciosa pasta de cacao y avellanas que acelera el corazón de muchísimas personas en el mundo. Recuerdo que hace un tiempo atrás había preparado unas siguiendo una receta que encontré en internet y quedaron bien pero sin gusto a nutella, solo a chocolate.No cumplieron mis expectativas! Y como ando como chocaholic en tiempo de pascua de resurrección, decidí intentarlo de nuevo.

¿Cómo se me ocurre tanta tontera para hacer? Desperté antes de las 6 am con la lluvia diluvio... Hasta las 7 am en que me arrastré a la cocina por mi café, tuve muuucho tiempo para planear maldades.

Así que estuve en el super a las 8:30 decidiendo que tamaño de nutella llevaba a casa... es una perdición que venga en tantos tamaños! Mi amigo imaginario malvado se abrazó a un mega frasco y creo haber escuchado que le propuso matrimonio. En tanto, mi amiga imaginaria responsable, la Domi, sacó la calculadora y empezó a sacar cifras de cuánto ocuparía técnicamente en mis galletas y escogió un frasco mediano aludiendo que, si me llevaba el grande, ese resto de excedente terminaría en mis caderas (su honestidad a veces me masacra). Vivo, que claramente no estaba ni remotamente interesado en la compra de la nutella, se entretenía jugando con una pelota de fútbol que sacó del pasillo de juguetes azotándola contra las góndolas de alimentos y cuantos tobillos encontró en el camino.

Después de varias vueltas y trámites mañaneros, llegué con la nutella a casa sin tener claro aun qué receta hacer. Mi interrogatorio vía fb no surtió mucho efecto así que hice lo que cualquier cocinerillo de poca monta haría: Buscar imágenes de galletas de nutella en google hasta que una me llamó la atención.

Fue así como dí con la receta que les presento a continuación. Su grado de dificultad es mínimo! Realmente simples de hacer y queda en el paladar el sabor de la nutella. Los asteriscos los incluí yo, ya les explicaré el por qué.

Galletas Chewy de Nutella:

- 1/2 taza de harina sin polvos de hornear.
- 1 taza de nutella.
- 1 huevo grande.
- 1 cucharadita de polvos de hornear.
*** 3 a 4 cucharadas de azúcar flor.

Procedimiento:

Pre calentar el horno a 180°c. Tener preparada la bandeja con el silpat.
Partir batiendo el huevo con la nutella, luego incorporar la harina y polvos de hornear. Una vez listo, preparar pequeñas bolitas y disponerlas sobre el silpat separadas unas de otras porque se expanden.
Entonces, una vez dentro del horno le damos aproximadamente unos 10 minutos y estarán arrugosamente listas! (Para lo que hiperventilan frente al horno: verán que en un inicio "se inflan" y luego se "bajan" mostrando leves grietas en su superficie. Cuando noten esto ¡Sacar del horno! No las remuevan inmediatamente del silpat porque son muy frágiles calientes. Esperen unos 5 a 7 minutos y listo!).



¿Por qué agregué en asteriscos el azúcar flor? Porque cuando saqué mi primera bandeja horneada, sentí que les faltaba azúcar. Como ya no podía incorporarles azúcar granulada porque me quedarían los cristales enteros en la masa, salí del paso incorporando a todo el resto de masa que me quedaba azúcar flor y mejoraron sustancialmente. Es gusto de cada cual si las quieren mas dulces o no, yo solo cumplo con dejarles el tip de golosos jajaja!

Así que espero que se animen y las preparen este fin de semana. Super simples ideales para un buen latte.

martes, 26 de agosto de 2014

¡Bienvenidos a la Freidora del Séptimo Semestre!

Me estaba congelando. ¡Literalmente! No sé por qué esa sala es tan absurdamente helada que me sentía dentro de un abatidor temblando como gelatina, intentando poner atención mientras me castañeteaban los dientes ininterrumpidamente. No es broma, los que me conocen saben qué sucede cuando dejo de sentir los deditos de mis pies. Había exprimido mi vaso de café con marca de labial rojo furioso hasta el infinito y mas allá y trataba de hacer mi mejor esfuerzo de captar qué necesitaba para instalar una cocina de campaña. Si señoras y señores, cocinas de campañas. Esas enormes carpas o tiendas que aparecen en eventos al aire libre bajo las cuales trabajan un lío de personas bajo un sol abrasador de 32 grados -que adentro seguramente oscila en 40 grados entre hornos y planchas- con algunos insectos de por medio; la maravilla de trabajar en un ambiente natural tienen sus pros y contras! Entonces estaba yo, cual cubo de hielo, viendo si lo que había escrito a ciegas como ejercicio hace un rato atrás coincidía en algo con lo que los profesores mencionaban en clases. Y estaba en eso cuando mi amigo imaginario malvado me susurra malignamente "¿Y cuándo te pasaron qué debía tener una cocina de campaña?"

Hice memoria.
Nunca. 

Tampoco he trabajado en una cocina al aire libre y por poco me dejo llevar por ese impulso malévolo de replicar lo que seguramente varios estábamos pensando pero me quedé callada estirando las mangas de mi chaleco hasta cubrir toda mi mano. Ya he aprendido que donde manda capitán, no manda marinero y que también, calladita me veo mas bonita. Si no lo sé deberé buscarlo por mi cuenta. Así funciona el equilibrio del mundo del adulto. ¿No sabe? Busque. Y no alegue que ahora todo está a un click de distancia.
Nota mental: Averiguar sobre cocinas de campaña. Buscar bosquejos de disposición de equipos y, solo por si se ponen mas quisquillosos, cotizaciones de arriendos.

 Si el semestre pasado en taller de cocina temática sufrí bastante (ya sé con qué palabra puedo definir ese taller: Angustia!) ahora, cuando nos explicaban qué se venía en séptimo semestre, pues siento honestamente que el barco va medio a la deriva. Como que veo venir el iceberg!!! -no ahondaré en el tema escabroso amoroso jajaja!-  Ahora somos nosotros quienes debemos dar la clase y guiar a nuestros compañeros como si fuéramos profesores. Hasta ahí todo bien ¿no? Si, claro que me encanta dar clases ¡pero de temas que me gusten!

Por ejemplo, los moluscos, crustáceos y todos esos animalitos del mar y yo no nos llevamos bien.
De hecho mientras mas lejos este de unos erizos o choritos tanto mejor para mi! Y para ellos porque tienen altas probabilidades de correr la suerte del salmón en España: ser revividos con mi super poder de resucitación para volver a matarlos a estocada poco asertivas. Y en mi profundo congelamiento hasta pensé en partir al terminal pesquero un día...dos días, no sé y ofrecerme a trabajar gratis hasta que lo pueda hacer con los ojos cerrados. Supongo que no me quitará la bronca que le tengo a la mayoría de los seres vivos del mundo marino pero puedo aprender a manipularlos mejor... al final es todo cosa de práctica, o no?

Repetir una y mil veces la misma acción hasta que sale perfecta.

Son en esos momentos en que soy mas consciente de mi vulnerabilidad. De todo lo que me falta por saber. 
Hacer clases de algo que no sé al dedillo es como la fórmula perfecta para cinco horas de tortura extrema en clases con un profesor que seguramente no estará muy feliz conmigo y un rotundo y bien merecido dos de nota. No creo que me felicite porque los bivalvos piden ayuda a gritos histéricos cuando me ven cerca con un cuchillo ¿Cierto?... Mmmmm... bivalvos cobardes!
Si todo sale bien me tocará la clase de carnes pero de venado y avestruz sé lo mismo que de arameo...  Y ese déficit no lo podré arreglar en el terminal pesquero. A meter la nariz en la biblioteca y ser la piedra en el zapato de cuanto profesor tenga a la redonda!

En los demás ramos del semestre si soy honesta, voy con las antenas paradísimas a clases. Si, estudiemos gastronomía con administración...claro que no es muy complicado... matemáticas básicas...

¿Básicas?! Me viste la cara o qué?!!! Mentir así tan descaradamente a alguien debería estar penado por la ley!

Nuevamente con la calculadora en la mochila. Hace unos días en Evaluación de Proyectos sentí que el profesor se dio vuelta hacia la pizarra y en vez de un plumón súbitamente tenia un martillo y un cincel y hacia lindas figuritas en la roca-pizarra. Mala suerte mía (iba a ser de otra!) que la mayoría del curso son repitentes y ya vieron Estadísticas y les habla en un idioma que todos parecen entender menos yo. Y como sucede conmigo cuando me pongo nerviosa, me empecé a reír. Maldita reacción que tengo pero al principio - y en mi defensa- fue bajito y ya luego eran carcajadas! En algún momento el profesor pregunta a la clase si había alguna pregunta y estuve tentadísima a responder "Si profesor, desde el título en adelante no entendí pelotas!" Me mordí la lengua y, tratando de contener mi risa, le tuve que pedir que me descifrara todos esos garabatos ininteligibles (según mi parecer porque estoy segura que era la única con orejas de burro ante sus fórmulas) porque, y le expliqué,  recién estaba cursando Estadísticas. Ya luego con la aplicación de esos mamarrachos en un ejercicio logré entender mas menos.

Y nuevamente le pregunto al de Arriba por qué no me dio el gen matemático.

No sé por qué estoy contándoles de ésto si yo quería hablar de unos maravillosos lugares y platos que había visto en Pinterest cuando llegué del gym. Hasta les iba a mencionar que quería viajar a Madagascar... todo a raíz de pinterest y los pingüinos maliciosos y bueno, después salto, salto y encontré un paraíso babeante de fotografías que me dejaron verde por ir. En fin, para los que ya llevan tiempo leyéndome: Bienvenidos a mi séptimo semestre!!!





domingo, 17 de agosto de 2014

Pearl Jam y las Cocadas con Chocolate [Receta]

Creo que es el aroma lo que me tranquiliza... es casi como comer por la nariz mientras revuelvo el chocolate bitter en su baño maría. No, es sucedáneo así que no lo voy a templar; solo quería sentir el aroma que me reconforta en este fin de semana de subidas y bajadas. ¿Qué haré con él? ni idea... quizás unos tazones de chocolate caliente... unos bombones de robots rellenos de mazapán...no sé.

El chocolate podría tener el super poder de llevarme a otra dimensión donde sonara Pearl Jam todo el día. Ayer, sin poder dormir, estuvieron en mis oídos reconstruyendo y desconstruyendo la noche anterior con una lupa y unas pinzas que el mejor de los médicos cirujanos la envidiaría . Hoy siguen de banda sonora. Porque parece que a cada individuo que me araña el corazón le asigno inconscientemente una banda sonora.
También llegue a la conclusión de que no quiero tener mas bandas sonoras, no al menos por ahora... ya son demasiados los traspié, las caídas, el pensar positivo y volver a lo mismo. No entiendo por qué aquellos que ya estuvieron conmigo me dicen que soy genial, que en verdad fueron unos idiotas al dejarme ir... que desean retomar contacto, que extrañan hablar conmigo... ¿Por qué? ¿Con qué fin?. De qué me sirve saber de todos esos por los que he caído lo estupenda que soy si, cuando estuve ahí, con ellos, no lo pudieron ver?


Revuelvo lentamente dejando que el chocolate me embriague... respirando profundo hasta que la última neurona de mi cerebro comience a bailar cha cha cha. No debe ser casualidad que cuando tenemos pena recurramos al chocolate. Estoy segura que si trabajara en una chocolatería sonreiría aun mas y mis amigos imaginarios andarías super felices con la boca cubierta de chocolate. (Nota mental: Buscar trabajo en una chocolatería)

Y la canción que estoy escuchando es tan balada increíblemente desgarradora que me para los pelos. Y probablemente estaré escuchando Pearl Jam hasta que se me pasé la tontera y estaré mirando mi baño maría hasta que fuera del fuego comience a solidificarse y muy tontamente lo vuelva al calor... esperando...

Esperando no sé qué mierda porque nada va a pasar.



Y creo que como muda me iría bastante mejor, ¿me lo recordarán? La próxima vez que este enojada me gritarán "muerdete la lengua" porque nadie necesita tantas verdades. Porque no es bueno quedar tan expuesta, no? Dejar tan expuesto a otro tampoco... No, después de este silencio que lleno con canciones al azar que se me van revelando a medida que pasan los minutos.
Lo único bueno de decir todo es que no llegaré a los ochenta pensando "¿Y que hubiese pasado si..?." Siempre termino diciendo lo que siento... y lo que pienso, en las ocasiones mas inauditas, pero lo digo. Puedo ser estúpida pero nunca ciega y trato de jugar cuando alguien me interesa. Otra cosa y cuento aparte son los malditos piscinazos en pelota cuando no hay agua... pero cuando hay, ¡Diablos que se siente bien!

De un momento a otro me llega mi corona de reina de las estúpidas por correo. ¡Viene con baterías incluídas para que brille en la oscuridad! Yeiiiiiii!!!

En fin...creo que botaré este chocolate. Si lo hago chocolate caliente me tomaré las calorías. Si lo hago bombones me las comeré... y ¿qué gano con eso? Solo peso. Que mierda sentirse mal y ni si quiera poder comer chocolate como los deprimidos decentes!

Pero como esto es un blog de estudiante de gastronomía con problemas cardíacos adicta a los porrazos, les dejo una receta que me gustó por su simpleza. Su ingrediente principal lo asocio a verano, a alegría, vacaciones y sonrisas hasta el amanecer. ¿Ven que mi inconsciente va mas rápido que yo?
Ahora sé que también quiero vacaciones. Patudamente porque tuve dos semanas recién jaja!

Cocadas con chocolate:

Ingredientes:
- 4 claras de huevo
- 3 tazas de coco rayado.
- 3/4 taza de azúcar.
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla.
- 1/4 cucharadita de sal
- 200 gr. de chocolate bitter.
* Yo le agregaría unas dos cucharaditas de mantequilla.

Preparación:
Pon todos los ingredientes, menos el  chocolate en un bol. Lleva a baño maría y mezcla durante 6 o 7 minutos (seguramente hasta que no sientan los cristales de azúcar). Refrigera por mínimo 2 horas.
Luego, haz bolitas de dos centímetros de espesor y ponlas en una placa en el horno sobre el papel mantequilla.
Hornea a 170 °celcius por entre 12 a 15 minutos, hasta que los bordes esten dorados.
Derrite el chocolate a baño maría (Ven que todo esta conectado?....tal vez no bote mi chocolate y lo use en estas cocadas! Tendré que regalarlas!) Y deja enfriar las cocadas y luego baña las bases con chocolate bitter derretido.
Extraído del libro "Las mejores recetas con Chocolate" de Editorial Nexus.

Y bueno... ya tengo el chocolate, creo que me pondré a hacer cocadas con Pearl Jam. En una de esas a Eddie le gustarían... ¿No? Manos ocupadas, cabeza ocupada... entonces el engranaje se sigue moviendo y no miro el techo esperando mi corona. Esperando algo que no sucederá. No me aleguen, ya?: seguramente empieza el Open Season de mi horno.

Los quiero!










viernes, 1 de agosto de 2014

...Si abres la olla a otro también terminas abriendo el corazón.

Ya se cumplen 3 años desde que decidí emprender este camino. Venía de vuelta a casa tras matricularme para mi séptimo semestre, pensando en todas las alegrías, las lágrimas, los cortes, dolores de huesos y quemaduras que tengo en este tiempo. ¿Vale la pena?

¡Totalmente!

Por cambios en mi horario de matrícula, también tuve que suspender mi happy hour y me quedé pensando en cuanto he cambiado yo en estos años y creo que no voy tan mal. Tengo un carácter horroroso, como me dijo una almita hoy "tu no eres una chica muy fácil de llegar" y creo que probablemente moriré siendo así. Me encantaría decir que puedo modificarme pero básicamente seré el mismo ingrediente en diferente presentación. Soy complicada, como buena leona. Tengo fortalezas como también tengo fuertes debilidades. He tenido que aprender a escuchar y también aprender a no escuchar. He debido aprender a trabajar en equipo viniendo de otra carrera en que somos lobos esteparios solitarios. La cocina es trabajo en equipo y si abres la olla a otro también terminas abriendo el corazón. Tengo un popurri de amigos increíblemente bellos de diferentes edades, tendencias sexuales que hasta escuchan reggaeton y ya no me salta el ojo; supongo que fue parte del proceso abrir mi cabezota a nuevas cosas en la vida. Antes odiaba los ostiones, ahora me gustan... ¿Quién lo diría?

Este viaje va bien, con todo va super bien.

Siento que volvía ser niña, volví a sorprenderme en la vida. De pronto todo se volvió en colores y a muchas cosas le he dado una oportunidad que ni a palos lo hubiese hecho anteriormente. Me he atrevido a jugar, a no ser tan dura conmigo, a ser increíblemente tozuda cuando quiero sacar algo adelante y también a dejar ir algo cuando  ya no tiene vuelta. Ahora doy segundas oportunidades. La cocina siempre será mi terapia, mi refugio. Cuando estoy estresada prendo el horno y ya esta! Se va el 50% de mi problema. Me despeja, me llena, me enoja en muchas ocasiones y, por sobre todo, me desafía. No es una competencia con el resto, es conmigo. Si me quedó bien algo a la primera quiero que la segunda vez quede fantástico. Soy de las idiotas que se sienta a pensar con un buen café cómo diablos arreglar una preparación hasta que le doy en el clavo aunque tenga que prepararla muchas veces e investigar otro tanto.

Vivo tentada. Paso el día pensando en qué maldad nueva podría preparar y qué ingredientes me faltan para poner las manos en la masa.

Creo que en cierta medida la cocina me devolvió a la infancia. Me llevó a creer que si sueño con ser astronauta, puedo llegar a ser astronauta. Me devolvió la sonrisa y el dormir por la noche. Cumplí mi sueño de viajar y quedé con gusto a poco... ¿Vendrán mas viajes? Ojalá. Salir con mapa en mano sin tener idea bien hacia donde voy y terminar perdida en un café mirando a las personas pasar sin prisa de mi reloj, sin la locura del engranaje... solo disfrutando la vista. Sentir que estoy perdida sin estarlo jajaa! Es una sensación bastante extraña.

Ya probé que sobrevivo ¿No? Hace tres años estoy probando vivir.

martes, 29 de julio de 2014

Dark Tuesday Chocolate Chewy Cookies.(Sin Harina!!!)

Pues como soy una cabezotas, terminé haciendo las galletas de chocolate. Partí al supermercado con una misión: Encontrar un buen chocolate en polvo amargo para mis galletas. Pasé al Jumbo y al Lider. Salí  gruñendo con el chocolate en polvo marca Copacabana porque amargo parece que el mercado ofrece tres opciones... y lo que bailaba en mi mente era un chocolate suizo, belga... algo mas intenso pero Copacabana es la mejor opción que encontré y, habiéndolo utilizado anteriormente, pues fue mi copiloto de vuelta a casa. También barajé la opción de derretir un buen chocolate amargo pero como era esta una receta nueva decidí, en pro de la humanidad, seguir los pasos de una que había leído hace un buen tiempo que llamó mi atención pues, sí señoras y señores ¡No lleva harina!
*modifiqué mi acotación respecto al glutén en tanto confirmo 100% que el.azúcar flor no la posee. Tengo mis dudas así que mientras investigo mantendré el asterisco*

Los ingredientes de la receta de estas galletas de chocolate:

-3 tazas de azúcar flor (yo ocupé marca iansa)
- 3/4 taza de chocolate en polvo amargo (yo amo el chocolate asi que incorporé casi una taza y la marca fue Copacabana)
- 4 huevos.
- 1 cucharada de esencia de vainilla (de esas si que hay varias en el mercado, la que ocupe yo fue marca gourmet)
- 1 1/2 tazas de chispas de chocolate (yo ocupe el Hershey's semi-sweet, lo encuentran en el Jumbo... y confieso tb que puse 1 taza tres cuartos...solo porque soy una adicta sin vuelta al chocolate)
* Y como nunca puedo hacer una receta tal cual, también le agregué como media cucharadita del Mix Dulce Gourmet.

¿Cómo las preparé?

Antes de partir ¡Horno! Calentar a 180°c. Voy a ir paso a paso y si tienen alguna pregunta me la dejan en los comentarios.

1-  Los 4 huevos enteros a la batidora, máxima potencia por unos 5 minutos aproximadamente. El término técnico es huevos a espumosos ya que a la vista debe parecer una espuma con textura -ya que al batirlos les incorporamos aire- Aprovechamos de incorporar la esencia de vainilla y el mix dulce gourmet.
2- Mientras espumamos los huevo, en un bowl incorporamos el azucar flor y el chocolate amargo en polvo. Yo siempre lo revuelvo hasta mezclarlos bien ya que el chocolate en polvo es muy traicionero y arma bolitas que después me cuesta mucho disolver.
3- Ya espumados los huevos, incorporo con movimientos envolventes el azúcar flor con el chocolate amargo en polvo. ¿Qué significa eso de movimientos envolventes? Es complicado de explicar pero no revuelvas la mezcla  a tontas y a locas de manera brutal como si le incorporaras azúcar al café. Lo que necesitamos es mantener esa espumosidad de los huevos por lo que tu mano al revolver deberá ir "envolviendo suavemente" los ingredientes y para ello tu mano irá de arriba a abajo con un mezquino hasta que se hayan mezclado. ¿ No entendiste nada de lo que dije y no tienes tiempo para payasadas? Pues ve y sigue mezclándolo todo en la batidora. No es lo aconsejable pero va a funcionar en menor medida pero bien.
4- ¿Qué nos queda? Las chispas de chocolate. Nuevamente las incorporas de a poco en movimientos envolventes con el mezquino ¡Por ningún motivo las incorpores a la batidora! ¡¡¡Las harás trizas!!!

Ya! Estamos listos con la mezcla, vamos a la parte complicada: Hornear a 180°c sobre un silpat (lo pueden gloogear y encontrar en Casa Ideas como por $6000 pesos). En mi bandeja de horno me cabían 9 galletas por tanda de horneada ya que debí dejar un espacio entre cada una de ellas. Mi tamaño de referencia de horneo fue una cucharada de mezcla por galleta. ¿Dónde está lo complicado? ¡Acertar al punto perfecto de horneo! Ocho minutos decía la receta vieja que tenía anotada. La saqué a los 8 y, al tratar de sacar la primera galleta se me rompió como acordeón y estaba demasiado húmeda. Tozuda de mi,  volví la bandeja al horno y se me tostaron ligeramente. Tras lanzar unos cuantos improperios, quedaron secas al enfriarse. La idea de estas galletitas es que queden mas chewy, mas húmedas por dentro asi que esa bandeja no quedó en su punto óptimo.

La segunda tanda, no tomaron un bronceado tropical pero al enfriarse seguían medias secas. Volví a gruñir entre cerrando los ojos. Mi amigo imaginario malvado estaba muriendose de la risa en el piso (el muy bestia siempre se burla de mis fracasos) en tanto la Domi, siempre tan aplicada, me acercó una silla al frente de la puerta del horno. Y ahí me senté, frente al horno observando la tercera tanda de galletas. ¿Cuándo las retiré? Cuando les vi una costra armada y levemente resquebrajada en la superficie. Ese es el punto estimados querubines: La costra agrietada!

IMPORTANTE: Una vez que se sacan del horno deben dejarlas reposar sin moverlas del silpat como 5 minutos antes de traspasarlas al lugar donden deseen enfriarlas del todo. Ese reposo haran que se enfrien pues son muy frágiles calientes ;)



Esa es la historia-receta de estas galletas. No se preocupen si nos les sale a la primera; sería mas fácil para mi escribirles la receta y decir el resultado pero todos necesitamos una guía ¿No? Llevo estudiando gastronomía 3 años y mi solución fue una silla frente al horno para no sacarles el ojo de encima. Espero que las realicen, que las disfruten en buena compañía que están para enamorar!

Los quiero!

lunes, 28 de julio de 2014

La pregunta del día.

Los seres humanos somos animales extraños. Queremos todo lo que no tenemos. Hace una semana atrás moría por vacaciones y hoy, después de mis dos cafés iniciales, revisar mi librito nuevo de gastronomía ecuatoriana me quedé mirando el techo... ¿Qué se supone que debo hacer ahora? Miré mis calcetines y decidí hacer algo útil por la vida, por mí (y por mi nana que aparece solo los sábados) y terminé desarmando mi habitación con la premisa de que la estaba "ordenando".

JA!

Luego de desordenar casi todo me senté en la cama ofuscada -aclaro que tuve que correr toneladas de cosas sobre la cama para poder sentarme-. Necesitaba un break y como siempre sucede cuando me estreso, terminé haciendo almuerzo para cinco cuando solo era yo y mis amigos imaginarios que no estaban muy felices porque los tres odian el guiso de zapallitos italianos.

Y obvio, no se los hice con papas fritas. ¡Que herejía mas grande de mi parte! Tres enojados que se negaron a comer y me dejaron sola en mi pregunta del día" ¿Qué hago ahora?"

Me di vueltas. Me fui al gimnasio. Volví a casa pensando que llegaría activada para concluir mi desastre pero acabé buscando recetas de galletas de chocolates. Soy una obsesiva compulsiva de la comida y para rematar, terminé con las narices metidas en el libro La Cocina y los Alimentos porque no sé que hacer con mis vacaciones! ¿Qué hago con todo mi día? No me había dado cuenta lo mucho que me tenía absorbida la U que me sacan de ese ambiente y me siento desorientada. Debería estar en la playa o no sé...reactivando la economía en un mall. Y mientras escribo pienso en esas infames galletas de chocolate que tengo ganas de experimentar ahora que tengo tiempo porque claramente ¡debo tener un daño mental de aquellos!

Solo yo puedo estar con una enciclopedia de los alimentos... Y ojo que no capto un cuesco de química!

Supongo que fue un semestre demasiado intenso y mi cabezota necesitará unos días para bajar las revoluciones a nivel "limón soda". O tal vez algo de lo que dijo uno de mis profesores se clavó como una astilla en mi materia gris con eso de que había una deuda histórica de mujeres chilenas chefs en importantes restaurantes del mundo. Quizás por ello hoy me puse a estudiar... pese a todo lo que rabié durante todo el semestre, él tiene el don de llevarme al límite. Porque cuando creo que no puedo mas, me plantea un nuevo desafío y vuelta a rabear, trasnochar, reír y llorar.Y no creo ser tan buena para cumplir una deuda histórica pero no me hará mal repasar y aprender mas cosas de las que, en teoría, manejo. Al menos para dar la cara por las féminas, no? Ya que estamos en tanta desventajas por ser mujeres, por la edad fértil y todo lo que ello implica, al menos que me vean con matería gris funcionando con ganas de superarme debería sumar algunos puntos a mi favor.

Espero.

Supongo que sería mas fácil encaminar nuestros pasos si supiéramos el final que nos espera, sin embargo, quitaría  dramáticamente la sal y el azúcar a nuestra existencia porque es ese desconocimiento lo que nos fuerza a hacer una enormidad de cosas por ser mejores. El no saber me permite pensar en ser algo.
Que loco es que me pueda construir porque ignoro mi final!

(Si, mientras escribo sigo pensando en las endemoniadas galletas) La cosa es que tengo un tercio de libro leído, una habitación a medio armar, un semestre recién cerrado, una matricula nueva pendiente, toneladas de cobranzas de "esta-vez-si-nos-juntamos-por-unos-drinks", una ida a la peluquería, decidir que rayos haré para mi cumpleaños, ayudar en un albergue de gatitos, preparar mi primera clase de pastelería y decidir mundanamente si me pintaré o no las uñas como acto de rebeldía en plenas vacaciones.

Y dejar de pensar en galletas...o en mi torta de cumpleaños... y en cómo decorar unos popcakes.

A estas alturas de mi vida debería saber dejar mi cabeza en blanco sin estar cocinando... Meditar... pintar mandalas...

Al menos sé que estoy en el camino indicado porque hacer aquello que estoy estudiando hasta en mis tiempos libres simplemente por la alegría que me reporta, es maravilloso!

Harina... huevos... chocolate...vainilla... mantequilla...
Nueces? almendras?
Con relleno?

Ayyyyyy!!! ¿Qué se supone que debo hacer ahora?